Prueba de navegación

Ya sea porque quiere comprar un barco nuevo o usado, o un barco a vela o a motor, debe tomar especial atención en el proceso de compra para hacerlo correctamente.

Una prueba de navegación es como una prueba de conducción en el coche que desea comprar, igual que sucede en la prueba de conducción de un coche, se trata de algo más común en la compra de un barco nuevo en un concesionario que en una venta privada.

Aunque una prueba en la mar no siempre forma parte del proceso de compra de una embarcación, es algo que revela el interés del comprador (ya que corre su propio riesgo al pagar un importe por la prueba, aunque después se restará de la compra), significa que incluso para una compra privada de un barco usado, una prueba en la mar puede representar un paso muy importante. Por supuesto, si un barco no está en buen estado para navegar (por ejemplo, si se está vendiendo como un proyecto) una prueba de navegación será imposible, y si el modesto precio de un barco usado hace que el vendedor no quiera contemplar la idea, no habrá mucho que se pueda hacer al respecto. Pero en el resto de circunstancias, ya sea en un barco nuevo o usado, de stock, directo de fábrica, del bróker o en una venta privada, es perfectamente legítimo insistir en una prueba en la mar antes de la compra y, en todos los casos, la finalización del trato y el pago de cualquier importe debe depender de su finalización satisfactoria.

Principales consejos para una prueba de navegación:

  1. Deje claro, desde un primer momento, que su intención en la prueba de navegación no es encontrar fallos, sino encontrar su propia satisfacción con la embarcación.
  2. Lleve a su tripulación habitual como ojos adicionales para asegurarse de que se sienten tan cómodos como usted.
  3. Todavía no es su embarcación, así que trátela con respeto pero, si las condiciones lo permiten, opérelo a máximas revoluciones para ver cómo funciona.
  4. Reúna todas las cifras posibles sobre el rendimiento para verificar que se comporta como debería y para clarificar el coste real de funcionamiento.
  5. Varíe el ángulo de enfoque, ritmo y configuración media de corte para obtener una sensación genuina de las habilidades del barco en mar abierto.
  6. No olvide maniobrar a bajas velocidades y en espacios estrechos para asegurarse de que se siente cómodo maniobrando en las situaciones más habituales, por ejemplo en el puerto deportivo.
  7. Haga todo lo posible para recrear, del modo más fiel, su cotidianidad en la navegación.
  8. Analice el ruido y vibraciones en todo el barco, y no sólo en las áreas más comunes sino también en los camarotes.
  9. No desperdicie el valioso tiempo de la prueba en nada que pueda revisar en tierra.
  10. Tenga en cuenta que una prueba en la mar es un complemento muy provechoso y no un reemplazo a una inspección náutica profesional y un informe del ingeniero.

Tanto si está buscando comprar un barco nuevo, como se segunda mano, tanto de vela como de motor, vale la pena hacer una buena prueba de navegación.

 

¿Para qué sirve una prueba en la mar?

Para algunos compradores de embarcaciones, una prueba en la mar simplemente consiste en lograr una verificación final, en todos los aspectos prácticos del barco que no pueden validarse en tierra, como por ejemplo, si son seguros, prácticos y adecuados. Para otros, es una oportunidad para asegurarse de la compra personalmente, junto a la evidencia profesional de la inspección y el informe de un ingeniero marino. Sin embargo, si la compra se hace mediante un bróker, a menudo la prueba de navegación se realizará una vez se haya entregado un depósito y se haya llegado a un acuerdo provisional. Por lo tanto, si desea reclamar su depósito y abandonar el acuerdo a causa de los elementos del barco que le disgustan sin que sean defectos rotundos, debe dejar claro que el rechazo queda a su criterio, y que usted y sólo usted es quien decide su satisfacción.

El tiempo de la prueba es oro

Cuando se embarque en una prueba en la mar podrá valorar si el precio, el rendimiento, las especificaciones y las características de la embarcación se ajustan a su presupuesto y si en gran parte, el casco, el diseño y la elección de propulsión coinciden con su uso previsto.

Sin embargo, el ruido, las vibraciones, la visibilidad, la sofisticación de la ergonomía, la seguridad, el paseo, el manejo y la facilidad de uso pueden cambiar radicalmente su impresión sobre el barco una vez recibida la calidez y serenidad del barco en alta mar. Muchas de estas impresiones subjetivas le sorprenderán rápidamente, pero la duración de la prueba suele ser bastante corta, por lo que vale la pena tener un plan claro para garantizar que la prueba cubra todas sus necesidades.

En resumen, en lugar de conformarse con lo que se ve a simple vista a la hora de dar un paso, debe tener en cuento que se trata de un paseo tan importante como la compra de una embarcación. Por lo tanto, debe usar la prueba de navegación para examinar todo aquello que no se ve en tierra. La prueba en la mar no sirve para observar espacios de almacenamiento ni armarios, sino que implica dirigir el barco, sentarse en cada asiento mientras navega, andar por cada pasillo y subir y bajar cada escalera mientras el barco se mueve en la mar. Una vez realizada la prueba, llegará el momento de hacerse preguntas como por ejemplo, ¿Las cubiertas son planas y tienen agarres? ¿Son adecuadas las barandillas? ¿Hay puntos de agarre en todos los lugares dónde se necesitan? Por supuesto, ya debe tener un entendimiento de cómo debe comportarse el barco en cada momento, pero no hay nada mejor que descubrir cómo se siente usted y su tripulación a bordo del mismo.

La experiencia de conducción

La clave a la hora de conducir el barco es entenderlo e identificar el tipo de conducción que necesita.Una embarcación rápida y eficiente puede ser más incómoda en un fuerte oleaje o en el viraje, mientras que una embarcación espaciosa y flotante puede ser menos capaz en un mar de proa. Así que elija un dia en que el viento genere algunas olas e intente colocar la embarcación (si la seguridad lo permite) en todos los ángulos de las olas. Juegue con el compensador, el ritmo y los ángulos para evaluar qué tan rápido, cómodo, seco y estable es el barco en cada situación.

Esto también le ayudará a hacerse una idea del control que se tiene de la embarcación desde el puente de mando y por lo tanto, podrá responder a las siguientes preguntas, ¿Es el barco lo suficientemente receptivo y diestro como para permitirle conducir en esas condiciones? ¿Da el timón la suficiente protección, apoyo y comunicación para permitirle tomar el control y disfrutar de la conducción? ¿Existe alguna peculiaridad en la conducción? ¿Su posición al timón le ofrece seguridad, visión y la comodidad necesaria? ¿Le permite leer los diales con facilidad, hablar con su tripulación sin tener que gritar e integrarse con el resto de la fiesta mientras conduce la embarcación?

Además de examinar la comodidad y la capacidad de ajuste al timón, su ubicación y la efectividad del equipo electrónico, también es muy útil considerar la actitud del barco al planear sobre las olas en un viraje y observar el ritmo al que vuelve al modo de desplazamiento. Un planeo a baja velocidad puede ser muy práctico en una prueba con mar picado, de esta manera será una prueba más cómoda, controlada y útil si sus escenarios habituales de crucero están sujetos a límites de velocidad. También debe pensar en el seguimiento sobre plano y el impacto en la desviación. Además de comprobar las ayudas que hay para el conductor, como el joystick o los propulsores. ¿Se trata de una embarcación que ofrece facilidad a la hora de maniobrar? ¿tiene visibilidad clara y fácil acceso a las cubiertas laterales para poder trabajar con poca tripulación (o inexperta) ?

Se dará cuenta de que los concesionarios de barcos suelen ofrecer pruebas de navegación con barcos nuevos, pero es menos habitual tener un recorrido por el mar de un barco de segunda mano.

 

La experiencia del pasajero

La compra correcta debe tener en cuenta tanto sus preferencias personales como las de los pasajeros que le acompañaran a bordo de su embarcación. Si se trata de su familia o amigos intenta llevarlos a la prueba para que le comuniquen sus impresiones. Si no puede llevarlos a la prueba procure inspeccionar todos los detalles, sentándose en todos los lugares posibles, poniéndose de pie en todos los espacios y recorriendo todos los pasillos. Estudie si se trata de una embarcación que sus habituales pasajeros disfrutarán. ¿Se siente seguro y tranquilo en la mar? ¿Es un viaje lo suficientemente suave y seco como para mantener los asientos externos operativos durante el viaje? ¿Estará cómoda y segura su tripulación con la proa mojada , trasladándose por los pasillos laterales de la cubierta o subiendo las escaleras del Flybridge? ¿Estarán contentos con los niveles de sonido y vibraciones, la visibilidad, la posición de los asientos y la facilidad de movimiento mientras el barco está en marcha? De nuevo, sus respuestas pueden ser distintas a las que dieron cuando el barco estaba en tierra.

El rendimiento en cifras reales

Una vez hecha una investigación previa ya conocerá a qué ritmo deben acelerar los motores y qué tan rápido debe ir el barco, pero estaría bien si recopilara sus propias notas de rendimiento. Es algo que no le llevará mucho tiempo (tal vez 5 minutos), y es muy fácil de hacer. Simplemente, deberá configurar la pantalla de visualización para anotar las revoluciones, el flujo de combustible y la velocidad. Después, haga funcionar la embarcación en incrementos de 500 rpm desde 1.000 rpm hasta el extremo máximo, anotando el flujo de combustible y las cifras de velocidad sobre el fondo. Si quiere ser escrupuloso, puede hacer un balance entre las variables a pleno rendimiento y a rendimiento básico para lograr un promedio realista. Después de esto, podrá sentarse en su sala de estar y calcular la mejor autonomía de crucero (y sus costes reales) simplemente conociendo la capacidad de combustible y con una calculadora. Si se trata de un barco usado, también puede evaluar qué tan cerca está de sus parámetros citados y (si se trata de un barco nuevo) puede decidir si la elección de un motor distinto puede tener más sentido para su estilo de vida.