Compartir un barco de forma profesional

Si le gusta la idea de compartir barco, pero sin las responsabilidades que conlleva una copropiedad náutica privada entre amigos, compartir barco de forma profesional y gestionado por una empresa especializada podría ser lo más adecuado para usted.

El mercado náutico nunca había ofrecido antes tantas opciones sencillas y asequibles de navegar: ahora usted puede alquilar o fletar una embarcación con o sin tripulación, obtener préstamos personales o hipotecas navales avalados con su barco o casa, así como también puede comprar un barco en el extranjero, importarlo personalmente, o bien, compartirlo entre un grupo de amigos o familiares con gustos similares, gestionando vosotros mismos sus formas de uso y cuotas, lo que se conoce como copropiedad náutica privada. De esta manera, dividirlo todo en cuatro, seis u ocho partes, permite aumentar su poder adquisitivo, así como su capacidad para financiar cualquier mantenimiento o actualización. Sin embargo, esta opción todavía deja todas las responsabilidades logísticas en sus manos y en las de sus compañeros y también significa que tienen que gestionar el grupo cuidadosamente para proteger los intereses de todos y asegurarse de que todo el mundo está contento con sus franjas horarias. Y lo que es más importante, esto significa que hay que evitar cualquier pelea interna asegurándose de que todos aporten su granito de arena y paguen su cuota proporcional. Esta parte de la copropiedad náutica privada es la que suele gustar menos a los miembros que la forman. Por lo tanto, aquí es exactamente donde entran en juego la copropiedad náutica profesional, el uso compartido de barcos y la flota compartida.

En este artículo te explicamos tres maneras de compartir barco de forma profesional:

  1. Copropiedad náutica profesional

  2. Uso compartido

  3. Flota compartida

Si le gusta la idea de una copropiedad náutica privada, pero sin las responsabilidades que ello comporta, compartir embarcación de forma especializada podría ser lo más adecuado.

 

Copropiedad náutica especializada

Una empresa moderna de gestión de propiedad compartida permite a completos desconocidos involucrarse en el mismo proceso que ha estado ocurriendo entre amigos durante mucho tiempo, con la seguridad de que todo está bajo control. Aunque hay muchas variaciones sobre el tema, la cuota normalmente incluye la compra, el servicio, el mantenimiento y atraque de su barco, así como algunas de las tareas diarias más prácticas como la limpieza, la carga de combustible e incluso la formación.

Los copropietarios reciben una asignación anual de días, repartidos de manera uniforme a lo largo de las cuatro temporadas y, a cambio, cada uno de ellos paga una parte del precio de compra, más una comisión por el servicio de gestión y una contingencia por cualquier trabajo necesario. Por lo que se refiere al reparto, una vez más, existen muchas estructuras diversas dependiendo de cada empresa, pero un acuerdo común implica 12 acciones, cada una de las cuales compra el copropietario con una asignación de cuatro semanas de uso al año aproximadamente. Eso concuerda muy bien con las temporadas y libera hasta cuatro semanas adicionales del año para el mantenimiento y las actualizaciones. Sin embargo, al igual que con la copropiedad privada, una reunión anual sigue siendo un protocolo muy útil que permite a los propietarios resolver cualquier duda, desde las primas de las vacaciones escolares, hasta las adjudicaciones de fechas, las zonas de cruceros y cualquier posible mejora.

 

Uso compartido

Mientras que la copropiedad náutica privada reparte el uso del barco en partes proporcionales para cada miembro, del mismo modo que cada uno tiene que saldar una misma cuota, existen otros planes gestionados profesionalmente para compartir una embarcación, como es el caso de compartir el uso del barco de un individuo. En este caso, la propiedad privada de un individuo es compartida por un número fijo de miembros que simplemente pagan una cuota mensual fija por el derecho a utilizar el barco de ese individuo durante el tiempo pactado. Para los miembros, puede ser una alternativa muy atractiva al alquiler, sobre todo porque a menudo se ofrece formación. Para el propietario, puede ser una práctica aún más atractiva porque recibe un ingreso mensual durante el tiempo que no usa su barco. Al tiempo que pueden disfrutar de su propia cuota de uso del barco cada año, los miembros pueden disfrutar de un barco nuevo con la seguridad de que el mantenimiento y las cuestiones técnicas están a cargo de la empresa gestora. Si usted está en condiciones de comprar su propio barco, pero sabe que es poco probable que vaya a navegar más de 40 días al año, entonces es una buena manera de reducir los costes y gestionar la logística de la propiedad exclusiva.

 

Flota compartida

Mientras que la copropiedad náutica profesional y el uso compartido son prácticas cada vez más populares, algunas organizaciones también le permiten ahora pagar una cuota mensual por el uso de la flota de la empresa. Hay varios niveles disponibles, según sus preferencias y su experiencia, cada uno con un precio diferente y las opciones correspondientes en cuanto a la asignación de días al año, pero introduce un grado de flexibilidad que la propiedad individual o conjunta de un solo barco nunca podrá igualar. Este programa le permite acceder a múltiples tipos y tamaños de barcos a través de varios lugares de cruceros. Mientras que los esquemas de la copropiedad pueden implicar complicaciones, tales como la venta de su parte, ser miembro de un club como Fanautic implica una cuota fija por un compromiso de 12 meses que usted puede terminar o continuar sin el más mínimo problema. Tales empresas también tienden a incluir calendarios de eventos bastante inclusivos, lo que le permite desarrollar su experiencia, conocer a otros navegantes e incluso participar en un evento de alto perfil.

Algunas organizaciones también le permiten ahora pagar una cuota mensual por el uso de la flota de la empresa.

 

Proteja sus intereses

Puede parecer que no pueda haber ningún tipo de riesgo, dadas las modestas sumas que se entregan mensualmente, pero aún así vale la pena tener claro lo que se ofrece y tomar medidas privadas para garantizar su seguridad. Por ejemplo, mientras que los miembros  de una flota compartida generalmente pagan una cuota mensual a lo largo de un período renovable de 12 meses, los miembros de una copropiedad pueden tener que hacer un compromiso contractual por un período de entre tres y cinco años. Por lo tanto, todas las relaciones entre los participantes deben quedar claramente establecidas en un contrato para evitar conflictos, tales como la actuación de los codueños en caso de que alguno no pague las cuotas de mantenimiento, el derecho de los codueños a vender sus partes y la duración de la copropiedad.

Como propietario de la parte proporcional de un barco compartido, usted también necesita dar a conocer formalmente su interés por el barco para que, si la sociedad gestora fracasa, no haya ninguna posibilidad de que su barco sea requisado. Por la misma razón, también es importante que cada barco, bajo el cuidado de una empresa de gestión, tenga su propia cuenta bancaria. Se pueden enviar desgloses periódicos a cada miembro, manteniendo informados de la situación financiera y asegurando que, en caso de quiebra de una empresa, los fondos de los miembros queden totalmente protegidos.

 

Cinco beneficios adicionales de compartir embarcación de forma profesional:

  1. Para establecer las franjas horarias de cada miembro, se suele utilizar un sistema de rotación estructurado que se modifica cada año y, además, la flexibilidad es posible y el intercambio también es común.
  2. A menudo, es posible comprar más de una acción en un sindicato determinado con el fin de aumentar su asignación de tiempo.
  3. Compartir embarcación de forma profesional significa que usted no tiene que preocuparse por los compañeros que no pagan su parte. Estos problemas son manejados por la sociedad gestora y, en algunos casos, pueden verse obligados a vender su parte para saldar sus cuentas.
  4. Aunque no puede alquilar su barco a terceros, algunas compañías le permiten alquilarlo cuando no está en uso, lo que ayuda a reducir aún más los costes de propiedad.
  5. Además de encargarse del mantenimiento y la logística, las empresas de gestión modernas suelen ofrecer un servicio de asistencia en reparación y una línea telefónica de ayuda las 24 horas para los socios.

 

Veredicto

La propiedad compartida es una tendencia en auge por diversos motivos: es ideal si está buscando un barco en el mercado nuevo, pero, sin embargo, usted no reúne los recursos necesarios para comprar el que desea. También es perfecto si desea evitar comprometerse con préstamos a largo plazo y si quiere salir a navegar sin las molestias que esto conlleva. Por lo tanto, si es uno de los muchos navegantes modernos que sabe que es improbable que pase más de unos cuantos fines de semana al año en el agua, ¿qué más necesita?

Compartir embarcación de forma profesional permite erradicar prácticamente todo el estrés, la duda, la complicación y el coste que ello comporta. Además, la variedad, tanto en términos de tipo de barco como de oferta de embarcaciones, es ahora inmensa: desde modestos “runabouts” interiores hasta cruceros costeros, embarcaciones de recreo, embarcaciones de vela y superyates. Si está interesado en participar, habrá un operador comercial dispuesto y capaz de ayudarle a obtener tarifas que hagan que la propiedad de un barco nuevo convencional parezca tener un valor muy bajo.